martes, 19 de enero de 2016

LA ARQUITECTURA ROMÁNICA

La  arquitectura románica es básicamente religiosa y crea un tipo de templo abovedado, bastante uniforme, de interiores oscuros que mueven al recogimiento. No se aprovechan elementos constructivos ni decorativos de monumentos anteriores y la proporción clásica desaparece por completo Los principales edificios fueron: Iglesias, Catedrales y Monasterios de poca altura, aunque también construyeron edificios civiles como castillos y fortalezas.
Entre sus principales características, destacamos:
- Aspecto sólido y severo.
- Los arcos de medio punto sobre las columnas son los que unen las naves.
- Las bóvedas más utilizadas son las de cañón.
- Su planta basilical o de cruz latina está dividida en un número impar de naves, normalmente en 3.
Una nave transversal, también llamada crucero, atraviesa las naves longitudinales mientras que si las naves laterales rodean la capilla mayor nos encontramos con la girola o deambulatorio, elemento típico de la iglesia de peregrinación cuyo objetivo es que los peregrinos contemplen las reliquias allí guardadas. 
La nave central es más elevada. En ella se sitúan las ventanas que dan luminosidad al templo. Sobre las naves laterales se sitúa un segundo piso que sirve habitualmente para alojar a los peregrinos. 
La nave de crucero y las laterales suelen estar rematadas con capillas, habitualmente entre los contrafuertes, elementos externos que sirven para distribuir las presiones.

 El crucero suele estar cubierto con una bóveda más elevada o cimborrio. El campanario                                se ubica en diferentes lugares siendo el más habitual en la fachada principal.

El punto central de la iglesia es el altar que está situado en el lugar de mayor visibilidad y encuadrado por pinturas murales.
Los muros exteriores son gruesos y están reforzados por contrafuertes exteriores, con ventanas de tamaño reducido que sostienen el peso de las bóvedas. Estos muros pueden ir decorados con relieves geométricos, arquerías ciegas, bandas verticales, etc.
En la entrada una o dos torres, de planta cuadrada y  con huecos de arco de medio punto, rematan el edificio.

 





                                                        LA PINTURA ROMÁNICA

Al igual que la arquitectura y la escultura, la pintura se subordina al marco arquitectónico. Se emplaza en muros, bóvedas y ábsides de iglesias, aunque también aparece sobre tabla y alguna miniatura en manuscritos.
La pintura románica tiene una serie de características
·         Su carácter simbólico y pedagógico.
·         La expresividad, para llamar la atención del espectador.
·         Estilísticamente, se aprecia la falta de realismo y la tendencia a la esquematización.
·         Las figuras están sobre un fondo monocromo, tienen pocos trazos y colores son planos y sin mezcla.
·         La gama cromática es muy reducida (ocres, negros, rojos, y en menor medida, azules y verdes).
·         No hay perspectiva ni volumen.
·         Las figuras son planas, hieráticas y frontales.
En lo que se refiera al emplazamiento, en el ábside se representa al Pantocrátor dentro de la mandorla, rodeado con los tetramorfos; o a la virgen con el niño en el regazo. Debajo, y en franjas horizontales, aparecen santos, apóstoles y profetas. En las bóvedas y en los muros, aparecen temas del antiguo y del Nuevo Testamento, dentro de espacios rectangulares. 
                                                
                                   
                                                                                                                                                                                       
                               LA ESCULTURA ROMÁNICA
La escultura en piedra depende de la arquitectura, teniéndose que adaptar a la superficie a cubrir. Los escultores románicos deben adaptar sus figuras a las proporciones del templo por lo que la escultura adquiere monumentalidad. Gracias a esta adaptación, podemos hablar también de su función pedagógica ya que su objetivo es enseñar a los fieles el camino de la salvación y por ello aparecen en los relieves románicos numerosas figuras identificadas con el pecado.

La escultura románica representa la reacción más completa frente al naturalismo clásico. Las figuras tienen una tremenda espiritualidad y la anatomía queda relegada a un segundo plano ya que los ropajes dominan al cuerpo.
A pesar de esto, el estilo alcanzará una significativa evolución que llegará al naturalismo gótico. Las esculturas de arte románico se concentran principalmente en capiteles y fachadas. Como todas las figuras representadas tienen que adaptarse al espacio que tienen que ocupar, se observan figuras plegadas, que se tuercen, se estiran o se reducen en función del espacio.

En cuanto a los materiales, suelen estar realizadas en piedra caliza, granito o mármol, pero también en madera o marfil.
El relieve es muy plano y las escenas de escasa complicación, apareciendo los ropajes ajustados al cuerpo, indicándose los pliegues de las telas con trazos sencillos, simétricos y paralelos.
La figura humana es esquematizada, espiritualizada, y estática. Esta figura va evolucionando hacia el naturalismo y a finales del siglo XII aparecen figuras mucho más expresivas que van perdiendo su rigidez.
Los temas preferidos para esculturas en madera policromada son los Crucificados y las Vírgenes con Niño. También aparecen figuras no naturalistas, simbólicas, que enseñan a unos fieles iletrados el camino de la salvación. La escultura románica, sin llegar a desenvolverse con la perfección de la arquitectura, siguió los mismos pasos y evoluciones que la escultura griega, contribuyendo a su formación y desarrollo las mismas causas que para la arquitectura. Por lo mismo, hubo de ser componentes suyos los elementos romanos con los septentrionales, bizantinos, persas de la dinastía sasánida y árabes como lo son de la arquitectura. Se inspiraba con frecuencia en los dibujos y figuras de los códices regionales y de los tapices venidos de Oriente.










                         

No hay comentarios:

Publicar un comentario